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El Vendrell, Tarragona, Spain

jueves, 8 de diciembre de 2022

Relato bíblico del pasaje el complot para prender a Jesús en los evangelios sinópticos.

 

Cuando hubo acabado Jesús todas estas palabras, dijo a sus discípulos:  Sabéis que dentro de dos días se celebra la pascua, y la fiesta de los panes sin levadura y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado.

Entonces muchos de los judíos que habían venido para acompañar a María, y vieron lo que hizo Jesús, creyeron en él. Pero algunos de ellos fueron a los fariseos y les dijeron lo que Jesús había hecho.

Entonces los principales sacerdotes, los escribas, y los ancianos del pueblo se reunieron en el patio del sumo sacerdote llamado Caifás, y tuvieron consejo para prender con engaño a Jesús, y matarle; y dijeron: ¿Qué haremos? Porque este hombre hace muchas señales. Si le dejamos así, todos creerán en él; y vendrán los romanos, y destruirán nuestro lugar santo y nuestra nación. Entonces Caifás, uno de ellos, sumo sacerdote aquel año, les dijo: Vosotros no sabéis nada; ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca. Esto no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación; y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos.

Así que, desde aquel día acordaron matarle, porque temían al pueblo. Y decían: No durante la fiesta para que no se haga alboroto del pueblo.

Relato biblíco del pasaje la purificación del templo en los evangelios sinópticos.

 

Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén, y entrando Jesús hallo en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados., comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en el templo; y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado. y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; y no consentía que nadie atravesase el templo llevando utensilio alguno y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; más vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.

Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume. Y los judíos respondieron y le dijeron: ¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto? Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? Mas él hablaba del templo de su cuerpo. Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron de que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho.

Y enseñaba cada día en el templo; Y vinieron a él en el templo ciegos y cojos, y los sanó. Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y a los muchachos aclamando en el templo y diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron, y le dijeron: ¿Oyes lo que estos dicen? Y Jesús les dijo: Sí; ¿nunca leísteis:

 

De la boca de los niños y de los que maman

¿Perfeccionaste la alabanza?

pero los principales sacerdotes, los escribas y los principales del pueblo procuraban matarle porque le tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba admirado de su doctrina. Y no hallaban nada que pudieran hacerle, porque todo el pueblo estaba suspenso oyéndole.

Pero al llegar la noche, Jesús salió fuera de la ciudad, a Betania, y posó allí.